¿Reirá el Schadenfreude tras su taza de té
(con dos de azúcar, por favor)
ante los deletéreos intentos de ganarle una partida
en el café de la esquina?
(con dos de azúcar, por favor)
ante los deletéreos intentos de ganarle una partida
en el café de la esquina?
(nártex vicioso de la fauna del mundo bohemio)
No lo dudo, pues
a la Suerte parece faltarle un cromosoma
y el Destino sigue empeñado
en ahorcar a mi autoestima.
Pero también dicen por ahí
que el Infierno está desocupado (siglos ha),
desde el día en que nosotros mismos
le amputamos el trabajo.
(Imagínese usted,
luego de infructuosa cacería en los clasificados
el mismísimo Samael es quien, subrepticiamente,
tergiversará enseñanzas de la Autoridad
cuando le sirva la cuenta)
No lo dudo, pues
a la Suerte parece faltarle un cromosoma
y el Destino sigue empeñado
en ahorcar a mi autoestima.
Pero también dicen por ahí
que el Infierno está desocupado (siglos ha),
desde el día en que nosotros mismos
le amputamos el trabajo.
(Imagínese usted,
luego de infructuosa cacería en los clasificados
el mismísimo Samael es quien, subrepticiamente,
tergiversará enseñanzas de la Autoridad
cuando le sirva la cuenta)
