En el prolapso del ego no psicopático
el Insomnio se permite el pase
de la fase saprofítica a la parasitaria
sin pagar peajes
y sin emitir siquiera
ésos crujidos tétricos
de fantasmas invocados
con esfuerzos vomitivos,
que con sus pesos despreciables
terminan hundiendo a su victima(rio)
en una vigilia susurrante,
más parecida a una condena hipnagógica
en el que la espeleología del propio estado
no está exenta de errores de paralaje
subvencionados por la autocompasión.
el Insomnio se permite el pase
de la fase saprofítica a la parasitaria
sin pagar peajes
y sin emitir siquiera
ésos crujidos tétricos
de fantasmas invocados
con esfuerzos vomitivos,
que con sus pesos despreciables
terminan hundiendo a su victima(rio)
en una vigilia susurrante,
más parecida a una condena hipnagógica
en el que la espeleología del propio estado
no está exenta de errores de paralaje
subvencionados por la autocompasión.
